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Recetas / Ternera y cordero

Chuletas de cordero al ajillo

Chuletas de cordero doradas a fuego vivo y acabadas en su propio jugo con ajo y perejil, jugosas por dentro y con la costra crujiente por fuera.

En la cocina
15 min
Con las manos
15 min
Antes: nevera
20 min
Raciones
4
En la nevera
3 días

IngredientesPara 4 raciones

  • 1200 gChuleta de cordero
  • 8Ajo
  • 15 gPerejil fresco
  • 4 cucharadasAceite de oliva
  • 60 mlVino blanco seco
  • 1½ cucharaditasSal
  • ½ cucharaditaPimienta negra molida

Por ración

Energía1006 kcal
Proteína50,3 g
Hidratos de carbono3,7 g
Grasa85,3 g
Fibra0,2 g

Cómo se hace

  1. Saca las chuletas de la nevera 20 minutos antes de cocinarlas para que pierdan el frío. Sécalas bien con papel de cocina por ambas caras: la humedad impide que se doren correctamente.Luego 20 min sin tocarlo.
  2. Pela los ajos y córtalos en láminas finas. Pica el perejil fresco con el cuchillo hasta obtener un picado fino. Reserva ambos por separado.
  3. Sala las chuletas por las dos caras y aplícales la pimienta negra molida justo antes de echarlas a la sartén, no antes, para que no suelten jugo.
  4. Calienta una sartén grande a fuego fuerte hasta que humee ligeramente. Añade el aceite de oliva y, en cuanto brille, coloca las chuletas sin amontonarlas. Dóralas 2 minutos por cada cara sin moverlas para que forme costra. Si no caben todas de una vez, hazlo en dos tandas. Retíralas a un plato.
  5. Baja el fuego a medio-bajo. En la misma sartén con la grasa del cordero, añade las láminas de ajo. Sofríelas removiendo con frecuencia durante 2 minutos hasta que estén doradas pero sin que lleguen a quemarse; si se queman, amargarán el plato.
  6. Vierte el vino blanco seco sobre el ajo. Con una cuchara de madera, rasca el fondo de la sartén para desprender los jugos caramelizados. Deja evaporar el alcohol 1 minuto a fuego medio hasta que el líquido se reduzca a la mitad.
  7. Devuelve las chuletas a la sartén junto con cualquier jugo que hayan soltado en el plato. Cúbrelas con el jugo de ajo y vino usando una cuchara. Cocina 1 minuto más por cada cara a fuego medio para que se terminen de calentar por dentro sin perder el punto de cocción. El cordero está en su punto cuando al presionar con el dedo cede ligeramente pero no está blando del todo.
  8. Espolvorea el perejil picado por encima fuera del fuego y sirve de inmediato. Las chuletas al ajillo no esperan: en el plato pierden la costra enseguida.

Para guardar

Congela bien, hasta 2 meses. Para recalentar: En sartén a fuego medio con un chorrito de agua o caldo, tapada 2 minutos para que no se reseque.

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