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Recetas / Verduras y guarniciones

Alcachofas rebozadas

Corazones de alcachofa tiernos, rebozados en harina y huevo y fritos hasta conseguir una costra dorada y crujiente con el interior jugoso.

En la cocina
1 h 4 min
Con las manos
32 min
Raciones
4
En la nevera
1 día

IngredientesPara 4 raciones

  • 8Alcachofa
  • 2Limón
  • 120 gHarina de trigo
  • 3Huevo
  • 1½ cucharaditasSal
  • ½ cucharaditaPimienta negra molida
  • 2Ajo (si quieres)
  • 10 gPerejil fresco (si quieres)
  • 200 mlAceite de oliva
  • 1000 mlAgua

Por ración

Energía741 kcal
Proteína16,8 g
Hidratos de carbono53,9 g
Grasa54,7 g
Fibra15,2 g

Cómo se hace

  1. Prepara un bol grande con el agua fría y el zumo de un limón. Limpia las alcachofas una a una: quita las hojas externas duras hasta llegar a las hojas más claras y tiernas, corta el tallo dejando unos 3 cm y pela su parte exterior fibrosa, y recorta la punta de las hojas con un cuchillo. Parte cada alcachofa por la mitad a lo largo y, si tienen pelusa interior, retírala con una cucharilla. Sumerge los corazones en el agua con limón según los vayas pelando para que no se oxiden.
  2. Pon una cazuela con abundante agua salada a hervir. Añade el zumo del segundo limón al agua. Cuando hierva, incorpora las alcachofas escurridas y cuécelas a fuego medio durante 10-12 minutos. Para comprobar el punto, pincha la parte más gruesa del tallo con un cuchillo: debe entrar con poca resistencia pero las alcachofas no deben deshacerse. Escúrrelas bien y déjalas enfriar sobre un trapo limpio o papel de cocina.Luego 12 min sin tocarlo.
  3. Mientras las alcachofas se enfrían, prepara el rebozado. En un plato hondo, bate los 3 huevos con una pizca de sal y pimienta. Si quieres darles más sabor, pica los ajos y el perejil muy finos y añádelos al huevo batido. En otro plato llano, extiende la harina de trigo con la sal restante.
  4. Seca bien las mitades de alcachofa con papel de cocina. Este paso es importante: la humedad superficial impide que el rebozado se adhiera correctamente y hace que el aceite salpique.
  5. Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto. Para comprobar que está a temperatura, introduce el mango de una cuchara de madera: si aparecen burbujitas alrededor, el aceite está listo (unos 170-180 °C). El aceite debe tener al menos 1,5 cm de altura para que las alcachofas frían bien por los lados.
  6. Reboza las alcachofas de una en una: pásalas primero por la harina, sacude el exceso, y después sumérgelas en el huevo batido asegurándote de que queden bien cubiertas por todos los lados. Fríelas en tandas sin llenar demasiado la sartén, 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas. Dales la vuelta con una espumadera o pinzas con cuidado. Cuando estén uniformemente doradas por ambas caras, retíralas a un plato con papel absorbente.
  7. Sirve inmediatamente en caliente. Si quieres mantenerlas crujientes mientras terminas de freír el resto, ponlas en el horno a 100 °C sobre una rejilla, no apiladas.

Para guardar

No congela bien. Para recalentar: En sartén sin aceite a fuego medio-alto unos 2-3 minutos por lado, o en horno a 200 °C durante 5 minutos, para recuperar la textura crujiente. El microondas las ablanda y no es recomendable.

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