Recetas / Verduras y guarniciones
Judías verdes con patata
Guiso sencillo de verduras cocidas en su propio caldo, con ajo y aceite de oliva, que resulta suave, reconfortante y lleno de sabor natural.
- En la cocina
- 46 min
- Con las manos
- 18 min
- Raciones
- 4
- En la nevera
- 3 días

IngredientesPara 4 raciones
- 800 gJudía verde
- 600 gPatata
- 4Ajo
- 4 cucharadasAceite de oliva
- 1½ cucharaditasSal
- 800 mlAgua
- 1 cucharaditaPimentón dulce (si quieres)
Por ración
| Energía | 318 kcal |
|---|---|
| Proteína | 7,1 g |
| Hidratos de carbono | 41,8 g |
| Grasa | 15,6 g |
| Fibra | 8,7 g |
Cómo se hace
- Lava las judías verdes, quítales los extremos y elimina el hilo lateral si lo tienen. Córtalas en trozos de unos 5 cm. Pela las patatas y trocéalas en dados de unos 3 cm, chascándolas al final del corte para que suelten almidón y ayuden a ligar el caldo.
- Pon los 800 ml de agua en una cazuela mediana y llévala a ebullición a fuego alto. Añade la sal y las judías verdes. Deja cocer a fuego medio-alto durante 8 minutos. Las judías deben estar aún firmes, no blandas del todo.
- Incorpora las patatas troceadas al agua con las judías. Si el agua no cubre bien las verduras, añade un poco más. Baja el fuego a medio y cuece durante 20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas con un tenedor y cedan sin resistencia.Luego 20 min sin tocarlo.
- Mientras cuecen las verduras, pela y lamina los 4 dientes de ajo. En una sartén pequeña, calienta las 4 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo. Añade el ajo laminado y déjalo dorar lentamente durante 3-4 minutos, hasta que tome un color dorado suave sin quemarse.
- Aparta la sartén del fuego. Si vas a usar pimentón dulce, añádelo ahora al aceite con el ajo fuera del calor directo y remueve rápido durante unos segundos para que se integre sin quemarse.
- Comprueba el punto de sal del caldo. Vierte el refrito de ajo y aceite sobre las judías y patatas en la cazuela. Mueve la cazuela con suavidad para repartirlo. Deja cocer todo junto 3 minutos más a fuego suave para que los sabores se integren. El caldo debe quedar ligero pero con cuerpo por el almidón de la patata.
Para guardar
Congela bien. Para recalentar: A fuego suave con la cazuela tapada, añadiendo un chorrito pequeño de agua si el caldo ha espesado demasiado.


